Teoría del Juicio Social, Muzafer Sherif

Muzafer Sherif
Muzafer Sherif

Muzafer Sherif

Nació en la ciudad de Izmir, Turquía el 29 de julio de 1906. Es considerado uno de los fundadores de la Psicología social, asimismo como uno de sus principales representantes. Obtuvo su bachillerato el año 1927 en el American International College de su ciudad natal, mientras que su primer MA fue obtenida en la Universidad de Estambul en 1929. Luego de ello, viajó a los EE.UU. y obtuvo su segundo MA el año 1932 en la Universidad de Harvard. En el año 1935 obtuvo su doctorado en la Universidad de Columbia. Luego de ello volvió a Turquía, donde pasó un tiempo en prisión debido a su oposición al movimiento nazi. Retornó a los EE.UU. el año 1994 gracias a la intervención del departamento de estado norteamericano.

Publicó 24 libros y 60 artículos.

Murió el año 1988.

Hablemos de La Teoría …

La teoría del juicio social predice que el éxito de un mensaje depende de la relación existente entre dicho mensaje y las creencias del receptor.

Los investigadores en psicología indican que si las personas tienen una creencia establecida, denominada por sheriff “ancla”, para hacer sus juicios respecto a un asunto especifico, los objetos, ideas y propuestas que se encuentren cerca de esta “ancla”, serán vistos como más similares a ella de lo que realmente son. Estas ideas o propuestas serán “asimiladas”. Los objetos (ideas, propuestas) que se encuentren lejos del “ancla”, serán contrastadas porque serán percibidos más diferentes de lo que realmente son.

Esta teoría señala que los efectos de asimilación y contraste también ocurren en la persuasión. La asimilación constituye persuasión en tanto que el efecto de contrastación, su fracaso.  El punto de vista del receptor sobre el tema del mensaje sirve de “ancla”. Si un orador muestra una moderada oposición sobre un asunto y usted sostiene una postura de mayor oposición sobre el mismo tema, usted tenderá a interpretar la posición del orador como básicamente similar a la suya. Por otra parte, mientras más usted esté a favor de una posición y vea que el orador se opone a ella existe una gran probabilidad de que usted considere al orador en una posición más extrema de lo que realmente es en realidad. En resumen, aceptamos básicamente los mensajes asimilados y rechazamos los contrastados.

No obstante, ¿Bajo que condiciones se “asimilan” o “contrastan” los mensajes? ¿Por qué los individuos con idéntica postura ante un tema reaccionan de manera diferente ante el mismo mensaje , uno asimilándolo y otro contrastándolo?Para responder, es necesario contar con los conceptos de latitud de aceptación, latitud de rechazo y latitud de no compromiso.

La latitud de aceptación: representa todas las afirmaciones que una persona considera aceptables incluyendo su postura favorita: el ancla.

La latitud de rechazo: representa todas aquellas posiciones sobre un asunto que una persona rechaza u objeta.


La latitud de no compromiso: abarca todas las posiciones que la persona no acepta ni rechaza.


Estas latitudes determinarán si un sujeto asimila o contrasta un mensaje.

Un expreso ejemplo de los problemas que genera la diferencia de latitudes son las constantes discriminaciones que se viven en todo el mundo.

Los que caen en la latitud de aceptación o no compromiso serán juzgados como más cercanos a a posición favorita (creencia ancla), es decir, serán asimilados. Los mensajes que caen en la latitud de rechazo, serán juzgados como más lejanos, esto es, contrastados. De acuerdo con esta teoría un principio básico de la persuasión es aquel que señala que para cambiar la posición más aceptada sobre un asunto de una persona, el mensaje debe ser orientado hacia la latitud de aceptación de ese sujeto. Un persuasor puede también tratar de ampliar la latitud de aceptación haciendo un llamado desde la latitud de no compromiso. Si tiene éxito el persuasor habrá ampliado la latitud de aceptación del receptor y de esta manera ampliando su target para un segundo intento persuasivo.

De acuerdo a esta teoría, las latitudes también indican el nivel de involucramiento de las personas en el asunto. Éste es definido por Sherif como “la pertenencia de un grupo con conocimiento de causa”. Un alto involucramiento personal se caracteriza por una estrecha latitud de aceptación : la posición de la persona es la única aceptable; una amplia latitud de rechazo: toda otra posición es rechazada; y una estrecha latitud de no compromiso: en realidad nunca se es neutral o se puede ser pero sobre muy pocas posiciones. Un bajo involucramiento del yo es exactamente lo opuesto: la latitud de aceptación es amplia, la gente está dispuesta a aceptar varias otras posturas sobre el asunto fuera de su ancla; la latitud de compromiso es también amplia, existen muchas posiciones ante las cuales el individuo es neutral y la latitud de rechazo es estrecha, no queda mucho que rechazar, y si algo queda, eso ya no tiene importancia.

Esta teoría permite conceptualizar cómo se logra persuadir a aquellos individuos con un alto nivel de involucramiento personal. La persuasión requerirá de muchos mensajes en el tiempo, cada uno dedicado a expandir paso a paso la latitud de aceptación y a mover lentamente la posición del ancla. Esta es una postura realista de persuasión. Resulta muy difícil persuadir a quién está altamente involucrado en un asunto. Usar “un sólo disparo” para persuadir en este caso estará destinado al fracaso. Una campaña persuasiva durante un periodo de tiempo, compuesta por una serie de mensajes será la forma más realista para producir cambios en quien esta realmente involucrado.

Contexto social, importancia de la influencia colectiva.

Numerosos estudios e investigaciones ponen de manifiesto la influencia  del contexto social sobre los individuos. Por otro lado, también se ha estudiado como nuestra percepción de la realidad depende en gran medida de nuestra propia asimilación y no de la realidad misma.

Aquí va un video grabado entre los años 60 y 70 sobre estudios de la psicología…